¿Cómo funcionan los organismos de cooperación hispano-lusos?

El Convenio de 1998 instituyó dos órganos de cooperación: uno, más dirigido a las intervenciones de carácter político, la «Conferencia de las Partes» (CoP), que se reúne cuando las Partes lo decidan y actúa como una segunda instancia para llegar a acuerdos sobre determinadas cuestiones no solucionadas en el seno del segundo organismo creado por el Convenio de Albufeira, la «Comisión para Aplicación y Desarrollo del Convenio» (CADC). Este último es un organismo de carácter técnico, tanto en su composición como en sus atribuciones.

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El Convenio de 1998 instituyó dos órganos de cooperación: uno, más dirigido a las intervenciones de carácter político, la «Conferencia de las Partes» (CoP), que se reúne cuando las Partes lo decidan y actúa como una segunda instancia para llegar a acuerdos sobre determinadas cuestiones no solucionadas en el seno del segundo organismo creado por el Convenio de Albufeira[1], la «Comisión para Aplicación y Desarrollo del Convenio»[2] (CADC). Este último es un organismo de carácter técnico, tanto en su composición como en sus atribuciones.

La estructura de la CADC está establecida en tres instrumentos: el Convenio de Albufeira, el Acta de la I Reunión Plenaria de la CADC[3], y los Estatutos de la Comisión que desarrollan lo previsto en la Convención[4]. De acuerdo con ellos[5], la Comisión está integrada por dos Delegaciones paritarias ―una española y otra portuguesa―, constituidas por un máximo de nueve miembros designados por los respectivos Gobiernos, entre los cuales figuran el Jefe de la Delegación, con la denominación de presidente, y un vicepresidente.

La Comisión lleva a cabo sus funciones a través del Plenario al que le corresponde  acordar la creación de una o más Subcomisiones, Grupos de Trabajo (GT) o foros de audiencia pública. En virtud de su carácter coyuntural, los GT son creados para una tarea específica y se extinguen con la ejecución de la misma, y pueden estar compuestos por personas no incluidas entre los miembros de la Comisión, mientras que las Subcomisiones son de carácter permanente y deben estar integradas por miembros de la CADC. En la I Reunión de la CADC se preveía la creación de una Subcomisión por cuenca y de dos Subcomisiones temáticas[6], así como la posibilidad de que se convocasen «foros de audiencia pública» para facilitar la participación del público interesado. Hasta el momento, no ha sido convocado foro alguno.

El organigrama actual de la CADC consta en su web oficial

Figura Art. Ana B

De este organigrama disponible en la página web de la CADC se desprende que ésta no está siendo actualizada, lo que redunda en la falta de transparencia dado que en diciembre de 2012 se celebró la décimo sexta reunión plenaria de la CADC y, sin embargo, el acta aún no está disponible en la web.

La CADC es un organismo fundamental para la cooperación hispano-lusa en el ámbito de las Demarcaciones internacionales así  como para el cumplimiento de los objetivos de la DMA – de obligado cumplimiento para los dos países ibéricos. Sin embargo, es una institución de carácter claramente intergubernamental que carece de personalidad jurídica y presupuesto autónomo lo que la torna muy dependiente de los gobiernos y, claro está, de la alternancia y color político de los mismos.

En la última década –desde la entrada en vigor del Convenio de Albufeira (CA) en el 2000– el funcionamiento de esta Comisión ha estado por debajo de las expectativas: la mayoría de las tareas atribuidas por el CA y sujetas a plazo han necesitado de prórroga; en ocasiones la CADC no ha cumplido ni siquiera el mínimo de una reunión por año[7] (como prevé el CA); tampoco ha  actuado de modo muy transparente facilitando el acceso a la información – hasta 2007 no contaba con un site para divulgar información – ni la participación pública – todavía hoy no se ha convocado ningún foro de audiencia pública.


[1]Cfr. artículo 21.º.3 del CA, donde consta: «… La Conferencia se reúne a solicitud de cualquiera de las Partes para evaluar y resolver aquellas cuestiones sobre las que no se haya llegado a acuerdo en el seno de la Comisión».

[2]Cfr. artículos 22.º y 23.º del CA.

[3]Cfr. Acta de la I Reunión Plenaria de la CADC, realizada en Lisboa el 17 y 18 de julio de 2000, punto 5 del orden del día «Estructura de funcionamiento de la Comisión y estructuras nacionales de apoyo».

[4]Cfr. artículo 22.º.1.El Estatuto de la CADC fue adoptado en la II reunión plenaria de la CADC en 2001.

[5]Cfr. artículo 2.º de los Estatutos de la CADC.

[6] Hasta el momento fueron creadas las siguientes Subcomisiones temáticas: una Subcomisión sobre calidad del agua y control; otra Subcomisión sobre comunicación  e intercambio  de información, y la Subcomisión de participación pública. De estas tres Subcomisiones las dos primeras estaban previstas en el Acta de la I Reunión Plenaria de la CADC. Finalmente, los trabajos de las Subcomisiones se distribuyeron a los grupos de trabajo y sólo ha seguido en funcionamiento la Subcomisión de Participación Pública.

[7] La décimo quinta reunión se celebró en diciembre de 2010 y la décimo sexta en diciembre de 2012.

La CADC es un organismo fundamental para la cooperación hispano-lusa en el ámbito de las Demarcaciones internacionales así como para el cumplimiento de los objetivos de la DMA.

Sin embargo, la CADC es una institución de carácter claramente intergubernamental que carece de personalidad jurídica y presupuesto autónomo lo que la torna muy dependiente de los gobiernos y, claro está, de la alternancia y color político de los mismos.

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