Indicadores de sostenibilidad de la gestión integral de las aguas de lluvia en entornos urbanos

En un contexto de rápido crecimiento de la población urbana y de cambio climático global, la consecución de un modelo de desarrollo sostenible pasa inevitablemente por construir ciudades más sostenibles.

Basado en una intensiva impermeabilización de los suelos, el modelo actual de desarrollo urbano modifica profundamente el ciclo natural del agua en las ciudades. La drástica reducción de la capacidad de infiltración del terreno hace que gran parte de la precipitación se transforme en escorrentía superficial, que se concentra rápidamente originando grandes caudales punta. Además, el lavado de las superficies urbanas aporta altas cargas de contaminación a la escorrentía que producen importantes impactos en los medios receptores.

Con el objetivo prioritario de minimizar los riesgos de inundación, el enfoque convencional del drenaje urbano planteó soluciones para la gestión de los caudales punta. Las actuaciones se centralizaron en el sistema de saneamiento en el que se debía incorporar el máximo de escorrentía en el mínimo tiempo posible.

No obstante en la actualidad en episodios de lluvias intensas la sobrecarga tanto hidráulica como de contaminación del sistema de saneamiento provoca un incremento de la vulnerabilidad de la población a las inundaciones, una falta de garantía de salud pública y graves impactos sobre los medios receptores.

La aprobación en 1987 del Clean Water Act en Estados Unidos, en el que se reconoció por primera vez el problema de la contaminación aportada por la escorrentía urbana, fue el punto de partida de un nuevo enfoque que promueve un conjunto de técnicas de drenaje que integran aspectos como cantidad de agua, calidad de agua y servicio a la sociedad. Estas técnicas, conocidas como Sistemas de Drenaje Sostenible (SUDS), son consideradas como las técnicas más apropiadas para gestionar los riesgos resultantes de la escorrentía urbana así como para contribuir a la mejora medioambiental de la cuenca y de los ecosistemas receptores.

La experiencia internacional apunta a que la efectiva incorporación de los Sistemas de Drenaje Sostenible como sistemas habituales en el desarrollo urbano debe basarse en tres elementos clave: El desarrollo de un marco normativo, la aplicación de instrumentos económicos y la participación ciudadana activa en el proceso.

Además se identifica como una de las líneas estratégicas para avanzar en la resolución de la problemática el desarrollo y aplicación de metodologías que apoyen el proceso de toma de decisiones basadas en indicadores cuantificables. Convergiendo con esta línea estratégica en el presente artículo se definen unos  indicadores de sostenibilidad focalizados en una temática no desarrollada hasta el momento, la gestión integral de las aguas de lluvia.

Para ello, se aplica el marco analítico Presión- Estado –Respuesta bajo un enfoque que rebasa el sistema de saneamiento, enmarcando la gestión de las aguas de lluvia en las múltiples y complejas interrelaciones del sistema urbano. Así se determinan indicadores de presión, de estado y de respuesta para cada elemento del sistema urbano (Medio Receptor – Cuenca Urbana – Sistema de Saneamiento), definiendo para cada indicador el objetivo específico, la unidad de medición, la tendencia deseada de evolución y la periodicidad de seguimiento recomendada.

Se pueden consultar los indicadores propuestos en el siguiente link:

https://www.dropbox.com/s/xvcnp53uhmra030/10.11.2015.TESIS_Lucia_Soriano_Nov15.pdf?dl=0

Disponer de un sistema de indicadores de la gestión de las aguas de lluvia cumple varias funciones.

Primero, la realización de un diagnóstico basado en indicadores permite medir de manera objetiva la capacidad de la cuenca urbana y del sistema de saneamiento para afrontar los episodios de lluvia y la resiliencia del medio receptor para atenuar las presiones ejercidas por ambos.

Por otra parte, permite hacer un seguimiento de la evolución de la cuenca y un análisis de las tendencias de las distintas políticas adoptadas al respecto.

Finalmente, facilita la comparación de la gestión de las aguas de lluvia en distintos en-tornos urbanos, conformando un ranking que permita la jerarquización de intervenciones en el territorio así como el establecimiento de objetivos de sostenibilidad en relación con la gestión de las aguas de lluvia.

Los indicadores urbanos propuestos reflejan de forma sintética los retos de la gestión integral de las aguas de lluvia y los insertan coherentemente en el proceso de toma de decisiones, complementando las necesarias actuaciones en el sistema de saneamiento con líneas estratégicas de actuación en el ámbito normativo, económico, urbanístico, de movilidad urbana y de participación pública.