Interacción con otras figuras de protección

Resulta interesante evaluar la interacción de las RNF con otros espacios naturales protegidos, ya que debemos tener presente que la protección en las RNF afecta exclusivamente al dominio público hidráulico (DPH). Sin embargo, la simultaneidad con otras figuras de protección abre todo un abanico de posibilidades para reforzar la conservación que posiblemente choque de frente con la dificultad generalizada en nuestro país para el entendimiento y coordinación entre administraciones. No obstante, parece razonable considerar que en los futuros planes de gestión de las RNF no sería tan difícil tener presentes otros planes de ordenación, uso o gestión de espacios protegidos y viceversa. Los organismos de cuenca, a nivel estatal las confederaciones hidrográficas, tendrán que velar por la conservación del buen estado en el DPH de las RNF, sin alteraciones, lo que supondrá que se mantendrán las especies, procesos naturales y servicios ecosistémicos preexistentes. Las tareas de seguimiento de especies de interés como endemismos o especies en peligro, o formaciones vegetales de ribera singulares, por ejemplo, podrá ser realizada por el organismo estatal o autonómico competente en materia de medio ambiente. Lo importante es que exista una coordinación real, para que si desde el organismo ambiental competente de una comunidad autónoma se advierte un deterioro de una población de un pez endémico ligado exclusiva o de manera importante a una RNF, por ejemplo, este hecho sea comunicado y considerado por la confederación hidrográfica afectada, que actuará en consecuencia previendo las acciones necesarias en el plan de gestión de la RNF. Por otro lado, si es este último organismo, el de cuenca, el que detecta un problema sobre el buen estado de la masa de agua que tiene su origen más allá del DPH, deberá comunicarlo y coordinarse con las administraciones correspondientes para solucionarlo. Esto último es lo que en teoría debe suceder con los Planes Hidrológicos, que deben coordinarse en muchos aspectos con otras muchas administraciones estatales, autonómicas e incluso municipales, para conseguir alcanzar o mantener le buen estado de los ecosistemas acuáticos.

Por otro lado, la figura de RNF abre la posibilidad al organismo competente en materia de medio ambiente de ampliar el espacio de protección o crear infraestructuras verdes y azules para aquellas reservas fluviales que no discurran a priori por espacios protegidos. Se trataría de dar un espacio de protección más allá del DPH, que permitiría reforzar los aspectos relacionados con la conservación e incluso con el uso público de algunos tramos de las reservas.

Interacción de las primeras 135 Reservas Naturales Fluviales aprobadas por acuerdo del Consejo de Ministros en septiembre de 2015 con otros espacios protegidos. Fuente: MAGRAMA.