Zonación longitudinal de los ríos

Dada la intrínseca dificultad que tiene el estudio de los ríos por su complejidad, utilizamos modelos para tratar de explicar de forma sencilla su funcionamiento. Uno de los sistemas que se utilizan para estudiar y entender los ríos es la llamada zonación longitudinal. Este modelo permite dividir los ríos en tramos a lo largo de un eje imaginario que va desde la cabecera a la  desembocadura. El descenso a lo largo de este eje nos proporciona la principal explicación a los cambios físicos, biológicos y de funcionamiento que podemos observar en los ríos en este recorrido.

A lo largo del gradiente longitudinal del río el sistema fluvial va adquiriendo mayor tamaño y entidad, y la influencia terrestre lateral es menor. Se producen cambios en muchos de sus componentes, empezando por el caudal y la carga de sedimentos, pero también  los materiales del lecho, los materiales leñosos y la forma que tiene el cauce. También se producen cambios en el aporte energético. Al hacerse el río más ancho llega más luz al centro del cauce, y la importancia como aporte de nutrientes de los detritos y restos de hojas que vienen de los árboles de la ribera disminuye. Evidentemente los organismos vivos también cambian, o al menos algunos muy móviles como los peces, cambian de tramos en las diferentes estaciones, o la preferencia por permanecer en uno u otro cambia con la edad del pez. Para un sencillo análisis es conveniente diferenciar básicamente tres tipos de tramos: alto, medio y bajo dentro de cada río.

Tramo alto o río de cabecera.Es el que nos solemos encontrar en  los ríos de montaña, con fuertes pendientes en las laderas vertientes y en el cauce, y en general con aguas transparentes, agitadas y bien oxigenadas. La anchura del cauce es en estos casos pequeña, y normalmente el tamaño dominante del sustrato es grande. Los árboles de las orillas dan sombra a todo o gran parte del cauce, por lo que la entrada de energía luminosa es escasa. En estos tramos se suelen encontrar pocos nutrientes en el agua, puesto que no hay muchos aportes de la cuenca y la velocidad de la corriente es alta. Este carácter con respecto a la cantidad de nutrientes se denomina oligotrófico (escasez de nutrientes), lo que hace que esté muy limitado el crecimiento de plantas verdes y sólo se encuentran algunas algas pegadas al sustrato.                               

Tramo medio o río de piedemonte. Al aproximarse a las llanuras, las aguas de los ríos pierden velocidad, el cauce se ensancha y los materiales del lecho del fondo queda constituido en general por gravas y cantos rodados de menor tamaño. La menor pendiente y velocidad hace que estos materiales más grandes no puedan ser arrastrados a otros tramos aguas abajo. La cobertura del cauce por la vegetación de las orillas es menor en relación con la anchura del río, y por lo tanto entra más luz, esto permite que aumenten las plantas en el cauce  y que el río tenga ya su propia materia orgánica sintetizada dentro del mismo. La materia orgánica aportada por la vegetación de ribera es proporcionalmente menos importante que en los tramos altos, y es la materia orgánica que proviene de los tramos más altos, principalmente en forma de partículas finas y disuelta, la que predomina. En estos tramos la mayor cantidad de nutrientes permite que se puedan clasificar como eutróficos (ricos en nutrientes).

Tramo bajo o río de llanura. Los ríos de llanura discurren por valles muy abiertos y amplias llanuras de inundación. Los materiales sueltos de estas llanuras permiten que el río pueda adoptar muchas formas, normalmente divagantes, con cambios de dirección, en muchos casos con pronunciados meandros sobre un cauce en cuyo lecho predominan los sedimentos finos. Las aguas suelen ir cargadas de partículas finas en suspensión, y su profundidad supera con frecuencia los 2 o 3 m, lo que puede producir problemas para que llegue la luz al fondo y el desarrollo de plantas en ocasiones se restringe a las orillas. Las aguas discurren lentamente, lo que permite el desarrollo de comunidades de seres vivos que en otras zonas del río serían arrastrados, especialmente seres vivos pequeños que flotan en el agua llamados fitoplancton—algas pequeñas que flotan en la película libre del agua. La materia orgánica que contienen estas aguas está disuelta en su mayor parte, arrastrando también la fracción fina de los sólidos en suspensión.

 Figura 4 DB